TECNOLOGIA Y NOTICIAS

NOTICIAS SOBRE TECNOLOGIA

TECNOLOGIA Y NOTICIAS - NOTICIAS SOBRE TECNOLOGIA

Los héroes de Chernobyl

Un 26 de abril de 1986, en un lugar próximo a la próspera ciudad de Prypiat, tuvo lugar una de las mayores catástrofes que la humanidada recuerda: la explosión del reactor número cuatro de tipo RBMK-1000 perteneciente a la central nuclear Vladímir Ilich Lenin. Aquella explosión, fruto de experimentos soviéticos incontrolados, mantuvo a una gran porción de la población europea bajo los efectos de la tan temida radiación durante un periodo de tiempo, una situación que puso en peligro miles de vidas.

La tragedia de Chernobyl, que es como se reconoce al mencionado incidente, dejó miles de muertes y heridos. Desde los propios científicos que trabajaron en la central nuclear la noche de la explosión hasta los miles de operarios que decidieron colaborar escasas horas después del accidente, los cuales se sometieron a elevados niveles de radiación mientras trataban de sellar el ardiente y mortífero núcleo del reactor.

De esos operarios podemos escuchar miles de historias diferentes, pero la de Alexei Ananenko, Boris Baranov y Valeri Bezpalov es, indudablemente, una de las más heroicas que sucedieron en 1986.

La población europea, en riesgo

Tras la explosión inicial del reactor número cuatro de la central nuclear Vladimir Ilich Lenin, los operarios y equipos de emergencias trataban de apagar el fuego procedente del reactor a la vez que sellaban con materiales pesados el núcleo del mismo. El objetivo era relativamente sencillo: bloquear el foco de radiación y fuego en el que se había convertido el reactor.

El reactor número cuatro de la estación de Chernobyl, horas después de la explosión. El reactor número cuatro de la estación de Chernobyl, horas después de la explosión.

El reactor número cuatro de la estación de Chernobyl, horas después de la explosión.

No obstante, durante esa tarea de bloqueo, los ingenieros encargados de la investigación y la dirección en Chernobyl, detectaron una complicación. El reactor contaba con una serie de “piscinas” y conductos justo en los niveles inferiores al mismo. Estas piscinas, destinadas a refrigerar el reactor y evacuar el vapor procedente del mismo en caso de emergencia, contenían unos niveles excesivos de agua como consecuencia de las labores de emergencia ejecutadas por los bomberos, los cuales trataron de apagar el fuego del reactor haciendo uso de agua.

Existía peligro de una nueva explosión que expandiera la radiación por toda EuropaEn el reactor, situado justo unos metros por encima de estas piscinas, se encontraban diversos materiales radiactivos fundiéndose a temperaturas elevadas (alrededor de 1.660 grados centígrados). La combinación de todos ellos daba como resultado a un material conocido como Corio, radiactivo y con propiedades similares a la lava. Este material, conforme pasaba el tiempo, se aproximaba peligrosamente a las piscinas de agua, lo que suponía una situación de alto riesgo.

De entrar en contacto ambos fluidos, se originaría una gran explosión de vapor que enviaría grandes cantidades de material radiactivo a la atmósfera y a las aguas subterráneas, expandiendo así la contaminación radiactiva por todo el continente europeo. Además, esta explosión de vapor podría afectar la estabilidad de los reactores próximos, originando una explosión en cadena aún más devastadora y peligrosa que la producida en la madrugada del 26 de abril de 1986.

Chernobyl

Chernobyl

Tras evaluar esta situación de alto riesgo, los ingenieros encargados de la gestión de la catástrofe concluyeron que era necesario evacuar las piscinas subterráneas de forma controlada para evitar esta posible explosión de vapor y, por consiguiente, una catástrofe de mayor calibre que la que en ese momento apreciaban.

La evacuación de las piscinas, técnicamente, era una tarea sencilla. Las compuertas que permitían la ejecución de dicha tarea se podían controlar fácilmente desde SKALA, el ordenador encargado de medir y ejecutar todos los procesos del reactor RBMK-1000. No obstante, la explosión del mismo dañó todos los sistemas electrónicos de la central nuclear de Chernobyl, dejando una única vía libre: enviar a un grupo de personas para abrir las compuertas y, por lo tanto, evacuar el agua de las piscinas.

Un viaje sin regreso

Chernobyl

Chernobyl

El agua de las piscinas sufría altos niveles de contaminación radioactiva como consecuencia de la proximidad a núcleos de material radioactivo (como el núcleo del reactor, situado a escasos metros de las mismas). En las regiones inminentes al núcleo del reactor, se registraron entre 5.000 y 10.000 roentgens/hora (la dosis letal para un ser humano se sitúa alrededor de los 400 roentgens/hora), por lo que las personas que se adentraran en las piscinas quedarían condenadas a graves secuelas y, en el peor de los casos, a la muerte.

A pesar de ello, Alexei Ananenko, Valeri Bezpalov y Boris Baranov aceptaron la misión tras ser consultados por sus respectivos jefes. Los tres conocían perfectamente el riesgo de la misión y las consecuencias de adentrarse en aquella piscina radioactiva.

“¿Cómo iba a negarme si era la única persona que conocía la localización de las válvulas?”
Alexei Ananenko.

El ingeniero nuclear Alexei Ananenko estuvo involucrado en el desarrollo del complejo de Chernobyl, siendo uno de los pocos hombres que conocía la localización exacta de las válvulas que permitirían la evacuación de las piscinas. Estaba casado y tenía un hijo.

Los tres hombres fallecieron tras completar exitosamente la misiónValeri Bezpalov (también ingeniero), quien acompañó a Alexei Ananenko, estaba casado y tenía tres hijos. Boris Baranov, por el contrario, no tenía familia. Este último se ofreció voluntario para acompañar a los Alexei Ananenko y Valeri Bezpalov, aunque, a diferencia de estos dos últimos, Boris Baranov no se adentró en las piscinas radioactivas; se limitó a iluminarles con una lámpara subacuática. No obstante, la intensa radiación de la zona también dejó secuelas en su cuerpo.

Minutos más tarde, el nivel de agua de ambas piscinas comenzó a bajar. Los buzos Valeri Bezpalov y Alexei Ananenko lograron abrir las válvulas satisfactoriamente, a pesar de la intensa radiación que sufrieron durante aquellos minutos. Tal y como informó Associated Press en 1986, se trató de un acto heroico que evitó una posible catástrofe de mayor envergadura que la ocurrida el 26 de abril de 1986.

Los tres hombres murieron como consecuencia de la radioactividad. Según informes de la época, los tres lograron salir de las profundidades de Chernobyl —e incluso ser entrevistados por medios soviéticos—, pero la radioactividad ya había afectado a sus cuerpos, condenándoles a la muerte días más tarde.

Article source: http://hipertextual.com/2016/02/heroes-chernobyl

De esta forma puedes ver tus posts de Snapchat cuando desaparecen

My Snap Memories es un servicio de terceros que te deja ver en un solo lugar un recuento con todos tus posts de Snapchat del mes luego de que se han borrado. El sitio almacena tus fotos luego de que desaparecen para así enviarte un email mensual que incluye un enlace para que veas todos tus snaps nuevamente.

Si bien lo efímero de Snapchat es en la mayoría de los casos su principal atractivo, este sitio ofrece algo que irónicamente, muchos usuarios desean, y es tener otra oportunidad de ver lo que publicaron.

snapchat snapmemories

snapchat snapmemories

Para utilizarlo solo necesitas registrarte con tu cuenta de correo y usuario de Snapchat, además de añadir a mysnapchatmemories0 desde la aplicación. Luego, solo esperas que todos los meses te envíen un email con tus mejores momentos.

Article source: http://hipertextual.com/2016/02/snapchat-post-borrados

De esta forma puedes ver tus posts de Snapchat cuando desaparecen

My Snap Memories es un servicio de terceros que te deja ver en un solo lugar un recuento con todos tus posts de Snapchat del mes luego de que se han borrado. El sitio almacena tus fotos luego de que desaparecen para así enviarte un email mensual que incluye un enlace para que veas todos tus snaps nuevamente.

Si bien lo efímero de Snapchat es en la mayoría de los casos su principal atractivo, este sitio ofrece algo que irónicamente, muchos usuarios desean, y es tener otra oportunidad de ver lo que publicaron.

snapchat snapmemories

snapchat snapmemories

Para utilizarlo solo necesitas registrarte con tu cuenta de correo y usuario de Snapchat, además de añadir a mysnapchatmemories0 desde la aplicación. Luego, solo esperas que todos los meses te envíen un email con tus mejores momentos.

Article source: http://hipertextual.com/2016/02/snapchat-post-borrados

‘Carol’ y la homosexualidad femenina en el cine

Las obras de arte, como cualquier otra manifestación del pensamiento humano, son hijas de su tiempo, de modo que, si sus autores no son tan particulares como para ir contracorriente y desafiar los convencionalismos y los tabúes sociales, reproducirán la censura de cada época. La homosexualidad femenina ha sido un tabú durante demasiados años y, no sólo tardó en mostrarse en el cine, sino que, incluso a día de hoy, sigue siendo de tratamiento más minoritario: hay muchas más películas sobre hombres homosexuales que sobre mujeres.Hay muchas más películas sobre hombres homosexuales que sobre mujeres

Y como al plasmar cualquier otro tipo de atracción o de romance, con los ingredientes que sean, hay guionistas y directores que poseen la suficiente agudeza para comprender sus características y complejidades; otros, por desgracia, no. Y ambos casos se dan en los filmes sobre la homosexualidad femenina más conocidos o que han dado más que hablar.

Historias de amor lésbico en la gran pantalla

La gran veterana que abordó, con la sutileza inevitable por el momento, la atracción de una mujer por alguien de su mismo sexo y, sobre todo, la grotesca intolerancia que puede llegar a generar fue la película The Children’s Hour (William Wyler, 1961), basada en la valentísima obra de teatro de Lillian Hellman de 1934, con unas escenas de enfrentamiento apasionantes y eléctricas, una labor sensacional de su reparto, compuesto por Audrey Hepburn, Shirley MacLaine, James Garner, Miriam Hopkins o Fay Bainter y uno de los personajes más odiosos que recuerdo, el de la pequeña Karen Balkin como Mary Tilford.

película carolpelícula carol

‘The Children’s Hour’ – United Artists

El propio Wyler ya había adaptado la obra de Hellman veinticinco años atrás, en 1936, con el título de These Three, pero se decidió a rehacerla porque en su primera versión hubo de eliminar el componente lésbico, capital en la trama, a causa de la censura de la época, algo muy elocuente para mostrar aquello a lo que me refería en mi introducción, y por nada del mundo hay que perderse su segundo acercamiento a la historia.En la primera adaptación de ‘The Children’s Hour’, rodada en 1936, William Wyler eliminó el componente lésbico por la censura de la época

Entre otras, mucho más adelante, tenemos Bound (Hermanos Wachowski, 1996), que mejora cuando comienza el enredo, pero es burda en la construcción del romance y hasta en las interpretaciones de Gina Gershon y Jennifer Tilly, quienes resultan muy obvias porque nunca han sido lo que se dice buenas actrices y, por si esto fuera leve, sus personajes parecen sacados de una película porno por su absoluta diligencia en la seducción inicial, sin vacilaciones, hondura ni conflictos internos.

Con otro romance peligroso de dos mujeres cuenta la deliberadamente incomprensible Mulholland Drive (David Lynch, 2001), una tomadura de pelo del aclamado director montañés. E infinitamente superior es The Hours (Stephen Daldry, 2002), adaptación de la novela homónima de Michael Cunningham, una auténtica sinfonía en la que las imágenes en movimiento se funden con la impagable banda sonora de Philip Glass por su montaje exquisito, se mezclan tres épocas en las que lo lésbico es innombrable con la mayor tolerancia por derecho de hoy, ofreciendo una emotividad sincera y de gran calibre y mostrando varios mundos femeninos ahogados en la desazón vital.

película carolpelícula carol

‘The Hours’ – Paramount Pictures, Miramax

Nicole Kidman se llevó el Oscar a Mejor Actriz por vestirse de la gran Virginia Woolf en esta película, pero tanto Julianne Moore como la infalible Meryl Streep están de aplauso, igual que Ed Harris. Y por todo ello, probablemente se trate de la mejor, al menos de cuantas yo mismo he visto.‘The Hours’, de Stephen Daldry, probablemente sea la mejor película sobre homosexualidad femenina

La correcta Monster (Patty Jenkins, 2003), además de contarnos lo que le ocurrió a la asesina real Aileen Wuornos, papel que también le valió un Oscar a Charlize Theron, nos muestra su idilio con la joven Selby Wall, una Christina Ricci más lúcida de lo acostumbrado, modificación en todo sentido por cuestiones legales de la verdadera Tyria Moore. Los padres de Wall la habían mandado a vivir con una tía suya con la intención de que “le curara la homosexualidad” en plenos años ochenta del siglo pasado, y su encuentro propicia una desesperada relación de dependencia bien elaborada.

El caso de la aceptable The Kids Are All Right (Lisa Cholodenko, 2010) es paradójico: por un lado, muestra una familia con hijos encabezada por dos lesbianas, Annette Bening y, de nuevo, Julianne Moore, con suma naturalidad, asumiendo que debe ser algo aceptado sin problemas; y por otro lado, se revela tan conservadora emocionalmente que, por contraste, ocasiona la mayor de las estupefacciones.

película carolpelícula carol

‘La vie d’Adèle’ – Wild Bunch, Quat’sous Films, France 2 Cinema, Scope Pictures, Vértigo Films, RTBF, Canal +, CNC

Y todo se siente frívolo, pueril e impostado viendo la fallida Habitación en Roma (Julio Médem, 2010), sin una sola línea de diálogo creíble y con una incapacidad de ofrecer un sentimiento verdadero o profundo entre sus dos mujeres amantes, encarnadas por Elena Anaya y Natasha Yarovenko, que empuja a verla con una mueca de desagrado, impaciencia y hasta irritación que no nos abandona en ningún instante, y una banda sonora pomposa que contribuye a trivializarla aún más.‘La vie d’Adèle’ muestra también la intolerancia que todavía albergan hasta los adolescentes ante la homosexualidad

Nada que ver con La vie d’Adèle (Abdellatif Kechiche, 2013), ganadora de la Palma de Oro en Cannes y vívido, excitante y doloroso relato de una pasión arrasadora entre las jóvenes a las que interpretan Adèle Exarchopoulos y la ya famosa Léa Seydoux, del descubrimiento de facetas desconocidas del sexo para Adèle, la sempiterna intolerancia que todavía albergan hasta los adolescentes ante la homosexualidad y, sobre todo, las dulzuras y las miserias de las relaciones amorosas, el propósito más digno del mejor cine sobre romances.

El escalofrío último de ‘Carol’

Salta a la vista que el cineasta Todd Haynes siente un gran interés por mostrar las relaciones homosexuales desde distintos prismas; y es así porque ha tratado de hacerlo desde su primera película, el mediometraje Assassins: A Film Concerning Rimbaud (1985) y hasta en cuatro de sus ocho largometrajes hasta la fecha; concretamente, en Poison (1991), Velvet Goldmine (1998), Far from Heaven (2002) y, por supuesto, Carol (2015); e incluso realizó un documental acerca del rodaje de My Own Private Idaho (Gus van Sant, 1991), filme que por sí mismo también encara la homosexualidad.

película carolpelícula carol

Todd Haynes – NBC.com

Alguien podría estar tentado a apuntar que no hay razón de que sea así, que no se trata de que Haynes tenga ese interés, sino de que las relaciones homosexuales cuentan como un componente más, entre otros, de sus narraciones cinematográficas, de su mundo contextualizado. Pero, aparte de que el asunto le toca personalmente, el rechazo social al que se enfrentan los amantes homosexuales resulta decisivo en sus películas, así que el interés existe de un modo incontestable.Patricia Highsmith publicó la novela en 1952 bajo el seudónimo de Claire Morgan por el qué dirían o harían en su contra

Pero no es lo único que desea enseñarnos; a consecuencia de lo anterior, las vicisitudes de los enamoramientos y la intimidad sentimental son otro de sus temas predilectos, como aquellas mujeres que se revelan ante los corsés que les quiere imponer la sociedad, cosa que le hemos visto en Far from Heaven, su miniserie televisiva Mildred Pierce (2011) y, de nuevo, en Carol, que adapta una novela atípica de la escritora texana, célebre por sus obras de suspense, Patricia Highsmith.

Hay que decir que la publicó en 1952 con el título de The Price of Salt y bajo el seudónimo de Claire Morgan por el qué dirían o harían en su contra, y la reimprimió con su propio nombre como Carol más de tres décadas después. Y es que Highsmith, no sólo compartía con Haynes su interés por el fondo, sino que ella misma también era homosexual, por lo que sabía muy bien de lo que estaba hablando en su novela.

película carolpelícula carol

‘Carol’ – Film4, Killer Films, Number 9 Films

Tanto esta como la película de Haynes narran la espinosa historia de amor de dos mujeres, Therese Belivet y Carol Aird, en la Nueva York de los primeros años cincuenta del siglo veinte, y las actrices que les dan vida son Rooney Mara y Cate Blanchett, quien ya había trabajado a las órdenes de Haynes en I’m Not There (2007) como un sorprendente Bob Dylan.Haynes se toma el tiempo necesario para edificar el drama que se desata más adelante

Desde el lento plano ininterrumpido de sus títulos, Carol demuestra que lo que vamos a ver es un ejercicio cinematográfico estilizado y sereno, con un enorme flashback, y que Haynes se va a tomar el tiempo que sea necesario para edificar el drama que se desatará más adelante, con una efectiva planificación visual que nunca pierde de vista su objetivo ni presume, etérea pero absolutamente precisa, insistentes enfoques a través de cristales empañados de automóviles, una adecuada banda sonora de Carter Burwell a lo Philip Glass en la ya mencionada The Hours, pero no envolvente, y dos actrices que dan lo mejor de sí en todo momento.

película carolpelícula carol

‘Carol’ – Film4, Killer Films, Number 9 Films

Haynes va pavimentando su película con una habilidad cuya mayor virtud es que los espectadores no nos percatemos de que así lo hace, y cuando llegan las escenas álgidas, nos sorprendamos al comprender que nos ha ido atrapando en una robusta red emocional y entonces nos golpea sin que podamos ni queramos evitarlo, con una Cate Blanchett poderosa que, en ocasiones, nos enturbia la mirada y nos la vuelve vidriosa por las lágrimas que despuntan y un cierre que nos provoca un inefable escalofrío de grata emoción: ese era nuestro destino.El cierre de ‘Carol’ nos provoca un inefable escalofrío de grata emoción: ese era nuestro destino

Patricia Highsmith finalizó el epílogo de su novela, en el que explica por qué se sirvió de un seudónimo para la primera edición de la misma, con lo siguiente: “Me alegra pensar que este libro le dio a miles de personas solitarias y asustadas algo en que apoyarse”. Y yo os digo que, para empezar, veáis Carol, no únicamente porque la vais a disfrutar gracias al buen oficio de Todd Haynes, sino también porque puede serviros para recordar que todos los amantes merecen respeto, y que nunca debemos volver a permitir que nadie sufra violencia social por razón de con quién se acuesta o a quién ama.

Article source: http://hipertextual.com/2016/02/pelicula-carol-homosexualidad-femenina

‘Carol’ y la homosexualidad femenina en el cine

Las obras de arte, como cualquier otra manifestación del pensamiento humano, son hijas de su tiempo, de modo que, si sus autores no son tan particulares como para ir contracorriente y desafiar los convencionalismos y los tabúes sociales, reproducirán la censura de cada época. La homosexualidad femenina ha sido un tabú durante demasiados años y, no sólo tardó en mostrarse en el cine, sino que, incluso a día de hoy, sigue siendo de tratamiento más minoritario: hay muchas más películas sobre hombres homosexuales que sobre mujeres.Hay muchas más películas sobre hombres homosexuales que sobre mujeres

Y como al plasmar cualquier otro tipo de atracción o de romance, con los ingredientes que sean, hay guionistas y directores que poseen la suficiente agudeza para comprender sus características y complejidades; otros, por desgracia, no. Y ambos casos se dan en los filmes sobre la homosexualidad femenina más conocidos o que han dado más que hablar.

Historias de amor lésbico en la gran pantalla

La gran veterana que abordó, con la sutileza inevitable por el momento, la atracción de una mujer por alguien de su mismo sexo y, sobre todo, la grotesca intolerancia que puede llegar a generar fue la película The Children’s Hour (William Wyler, 1961), basada en la valentísima obra de teatro de Lillian Hellman de 1934, con unas escenas de enfrentamiento apasionantes y eléctricas, una labor sensacional de su reparto, compuesto por Audrey Hepburn, Shirley MacLaine, James Garner, Miriam Hopkins o Fay Bainter y uno de los personajes más odiosos que recuerdo, el de la pequeña Karen Balkin como Mary Tilford.

película carolpelícula carol

‘The Children’s Hour’ – United Artists

El propio Wyler ya había adaptado la obra de Hellman veinticinco años atrás, en 1936, con el título de These Three, pero se decidió a rehacerla porque en su primera versión hubo de eliminar el componente lésbico, capital en la trama, a causa de la censura de la época, algo muy elocuente para mostrar aquello a lo que me refería en mi introducción, y por nada del mundo hay que perderse su segundo acercamiento a la historia.En la primera adaptación de ‘The Children’s Hour’, rodada en 1936, William Wyler eliminó el componente lésbico por la censura de la época

Entre otras, mucho más adelante, tenemos Bound (Hermanos Wachowski, 1996), que mejora cuando comienza el enredo, pero es burda en la construcción del romance y hasta en las interpretaciones de Gina Gershon y Jennifer Tilly, quienes resultan muy obvias porque nunca han sido lo que se dice buenas actrices y, por si esto fuera leve, sus personajes parecen sacados de una película porno por su absoluta diligencia en la seducción inicial, sin vacilaciones, hondura ni conflictos internos.

Con otro romance peligroso de dos mujeres cuenta la deliberadamente incomprensible Mulholland Drive (David Lynch, 2001), una tomadura de pelo del aclamado director montañés. E infinitamente superior es The Hours (Stephen Daldry, 2002), adaptación de la novela homónima de Michael Cunningham, una auténtica sinfonía en la que las imágenes en movimiento se funden con la impagable banda sonora de Philip Glass por su montaje exquisito, se mezclan tres épocas en las que lo lésbico es innombrable con la mayor tolerancia por derecho de hoy, ofreciendo una emotividad sincera y de gran calibre y mostrando varios mundos femeninos ahogados en la desazón vital.

película carolpelícula carol

‘The Hours’ – Paramount Pictures, Miramax

Nicole Kidman se llevó el Oscar a Mejor Actriz por vestirse de la gran Virginia Woolf en esta película, pero tanto Julianne Moore como la infalible Meryl Streep están de aplauso, igual que Ed Harris. Y por todo ello, probablemente se trate de la mejor, al menos de cuantas yo mismo he visto.‘The Hours’, de Stephen Daldry, probablemente sea la mejor película sobre homosexualidad femenina

La correcta Monster (Patty Jenkins, 2003), además de contarnos lo que le ocurrió a la asesina real Aileen Wuornos, papel que también le valió un Oscar a Charlize Theron, nos muestra su idilio con la joven Selby Wall, una Christina Ricci más lúcida de lo acostumbrado, modificación en todo sentido por cuestiones legales de la verdadera Tyria Moore. Los padres de Wall la habían mandado a vivir con una tía suya con la intención de que “le curara la homosexualidad” en plenos años ochenta del siglo pasado, y su encuentro propicia una desesperada relación de dependencia bien elaborada.

El caso de la aceptable The Kids Are All Right (Lisa Cholodenko, 2010) es paradójico: por un lado, muestra una familia con hijos encabezada por dos lesbianas, Annette Bening y, de nuevo, Julianne Moore, con suma naturalidad, asumiendo que debe ser algo aceptado sin problemas; y por otro lado, se revela tan conservadora emocionalmente que, por contraste, ocasiona la mayor de las estupefacciones.

película carolpelícula carol

‘La vie d’Adèle’ – Wild Bunch, Quat’sous Films, France 2 Cinema, Scope Pictures, Vértigo Films, RTBF, Canal +, CNC

Y todo se siente frívolo, pueril e impostado viendo la fallida Habitación en Roma (Julio Médem, 2010), sin una sola línea de diálogo creíble y con una incapacidad de ofrecer un sentimiento verdadero o profundo entre sus dos mujeres amantes, encarnadas por Elena Anaya y Natasha Yarovenko, que empuja a verla con una mueca de desagrado, impaciencia y hasta irritación que no nos abandona en ningún instante, y una banda sonora pomposa que contribuye a trivializarla aún más.‘La vie d’Adèle’ muestra también la intolerancia que todavía albergan hasta los adolescentes ante la homosexualidad

Nada que ver con La vie d’Adèle (Abdellatif Kechiche, 2013), ganadora de la Palma de Oro en Cannes y vívido, excitante y doloroso relato de una pasión arrasadora entre las jóvenes a las que interpretan Adèle Exarchopoulos y la ya famosa Léa Seydoux, del descubrimiento de facetas desconocidas del sexo para Adèle, la sempiterna intolerancia que todavía albergan hasta los adolescentes ante la homosexualidad y, sobre todo, las dulzuras y las miserias de las relaciones amorosas, el propósito más digno del mejor cine sobre romances.

El escalofrío último de ‘Carol’

Salta a la vista que el cineasta Todd Haynes siente un gran interés por mostrar las relaciones homosexuales desde distintos prismas; y es así porque ha tratado de hacerlo desde su primera película, el mediometraje Assassins: A Film Concerning Rimbaud (1985) y hasta en cuatro de sus ocho largometrajes hasta la fecha; concretamente, en Poison (1991), Velvet Goldmine (1998), Far from Heaven (2002) y, por supuesto, Carol (2015); e incluso realizó un documental acerca del rodaje de My Own Private Idaho (Gus van Sant, 1991), filme que por sí mismo también encara la homosexualidad.

película carolpelícula carol

Todd Haynes – NBC.com

Alguien podría estar tentado a apuntar que no hay razón de que sea así, que no se trata de que Haynes tenga ese interés, sino de que las relaciones homosexuales cuentan como un componente más, entre otros, de sus narraciones cinematográficas, de su mundo contextualizado. Pero, aparte de que el asunto le toca personalmente, el rechazo social al que se enfrentan los amantes homosexuales resulta decisivo en sus películas, así que el interés existe de un modo incontestable.Patricia Highsmith publicó la novela en 1952 bajo el seudónimo de Claire Morgan por el qué dirían o harían en su contra

Pero no es lo único que desea enseñarnos; a consecuencia de lo anterior, las vicisitudes de los enamoramientos y la intimidad sentimental son otro de sus temas predilectos, como aquellas mujeres que se revelan ante los corsés que les quiere imponer la sociedad, cosa que le hemos visto en Far from Heaven, su miniserie televisiva Mildred Pierce (2011) y, de nuevo, en Carol, que adapta una novela atípica de la escritora texana, célebre por sus obras de suspense, Patricia Highsmith.

Hay que decir que la publicó en 1952 con el título de The Price of Salt y bajo el seudónimo de Claire Morgan por el qué dirían o harían en su contra, y la reimprimió con su propio nombre como Carol más de tres décadas después. Y es que Highsmith, no sólo compartía con Haynes su interés por el fondo, sino que ella misma también era homosexual, por lo que sabía muy bien de lo que estaba hablando en su novela.

película carolpelícula carol

‘Carol’ – Film4, Killer Films, Number 9 Films

Tanto esta como la película de Haynes narran la espinosa historia de amor de dos mujeres, Therese Belivet y Carol Aird, en la Nueva York de los primeros años cincuenta del siglo veinte, y las actrices que les dan vida son Rooney Mara y Cate Blanchett, quien ya había trabajado a las órdenes de Haynes en I’m Not There (2007) como un sorprendente Bob Dylan.Haynes se toma el tiempo necesario para edificar el drama que se desata más adelante

Desde el lento plano ininterrumpido de sus títulos, Carol demuestra que lo que vamos a ver es un ejercicio cinematográfico estilizado y sereno, con un enorme flashback, y que Haynes se va a tomar el tiempo que sea necesario para edificar el drama que se desatará más adelante, con una efectiva planificación visual que nunca pierde de vista su objetivo ni presume, etérea pero absolutamente precisa, insistentes enfoques a través de cristales empañados de automóviles, una adecuada banda sonora de Carter Burwell a lo Philip Glass en la ya mencionada The Hours, pero no envolvente, y dos actrices que dan lo mejor de sí en todo momento.

película carolpelícula carol

‘Carol’ – Film4, Killer Films, Number 9 Films

Haynes va pavimentando su película con una habilidad cuya mayor virtud es que los espectadores no nos percatemos de que así lo hace, y cuando llegan las escenas álgidas, nos sorprendamos al comprender que nos ha ido atrapando en una robusta red emocional y entonces nos golpea sin que podamos ni queramos evitarlo, con una Cate Blanchett poderosa que, en ocasiones, nos enturbia la mirada y nos la vuelve vidriosa por las lágrimas que despuntan y un cierre que nos provoca un inefable escalofrío de grata emoción: ese era nuestro destino.El cierre de ‘Carol’ nos provoca un inefable escalofrío de grata emoción: ese era nuestro destino

Patricia Highsmith finalizó el epílogo de su novela, en el que explica por qué se sirvió de un seudónimo para la primera edición de la misma, con lo siguiente: “Me alegra pensar que este libro le dio a miles de personas solitarias y asustadas algo en que apoyarse”. Y yo os digo que, para empezar, veáis Carol, no únicamente porque la vais a disfrutar gracias al buen oficio de Todd Haynes, sino también porque puede serviros para recordar que todos los amantes merecen respeto, y que nunca debemos volver a permitir que nadie sufra violencia social por razón de con quién se acuesta o a quién ama.

Article source: http://hipertextual.com/2016/02/pelicula-carol-homosexualidad-femenina

Twitter presentará un timeline ordenado por algoritmo

Las fuentes no pueden asegurar las intenciones de Twitter con este cambio: bien podría ser un cambio radical y obligatorio o simplemente la opción por defecto que evite el enfado — ya manifestado a través de un hashtag de sus usuarios.

Un timeline algorítmico sería un arma poderosa para promocionar y elevar el contenido popular en la red social, de esta forma las noticias relevantes de última hora siempre se mostrarían arriba y los usuarios noveles tendrían más facilidad de quedar prendados de la red gracias al contenido. Esto podría solucionar el gran problema de ruido que tiene la red o ser un mejor altavoz para las personalidades.

Por otra parte, eliminaría parte de su utilidad y encanto como herramienta informativa, al ser Twitter el que ordene la información y no la natural sucesión de noticias o contenido.

Jack Dorsey, nombrado como CEO indefinido en octubre, siempre dejó claro que haría cambios profundos en Twitter desde su directiva al funcionamiento de la red social.

BloombergBloomberg

Bloomberg

Twitter necesita cambios profundos para revertir la tendencia a la baja que ha hecho a la compañía bajar a mínimos históricos. Un ingeniero de software de la aplicación de Twitter para iOS dejó caer o confirmó — sin pensar que el tuit se difundiría así — los futuros cambios:

Article source: http://hipertextual.com/2016/02/twitter-timeline-algoritmo

Viktor Bout, el Mercader de la Muerte

Mal que le pese a muchos, para todo existen grados, y hay delincuentes y delincuentes: no es lo mismo un ratero que se dedica a romper ventanas de coches para robar lo que encuentre en su interior, con nocturnidad pero sin alevosía, que el jefe de un cártel de la droga mexicano, distribuidor de ruina personal a gran escala y cabecilla de asesinos sanguinarios; no es lo mismo un facineroso de poca monta, ni siquiera un homicida imprevisto, que un auténtico criminal sin escrúpulos. A la segunda categoría pertenece Viktor Bout, conocido como el Mercader de la Muerte por méritos propios. He aquí su historia.

El mayor traficante de armas del mundo

Si bien dio a entender en una entrevista radiofónica que había nacido en Asjabad, capital de Turkmenistán, ubicada en un oasis del desierto de Karakum, y un informe sudafricano afirma que fue en Ucrania, lo cierto es que nació en enero de 1967 en Dusambé, la capital de la poco conocida República de Tayikistán, cuando era socialista y soviética y aún le faltaban unos veinticuatro años para dejar de serlo.El carácter de Bout le favoreció sin duda para lograr sus objetivos: modales adecuados, buen juicio, templanza, modestia y ambición

Dicen que el carácter de Bout, quien a lo largo de su trayectoria se ha escondido tras alias como Víktor S. Bulakin, Vadim S. Aminov o Víktor Anatólievich But, le favoreció sin duda para lograr sus objetivos, en concreto, por sus modales adecuados, su buen juicio, templanza, modestia y ambición. Además, se supone habla fluidamente inglés, francés, portugués, uzbeko, unas cuantas lenguas africanas y algo tan exótico como el esperanto.

viktor boutviktor bout

Extradición de Viktor Bout en 2010 – Voanews.com

Él mismo cuenta que formó parte de la Fuerza Aérea Soviética y estudió en el Instituto Militar de Lenguas Extranjeras de Moscú, donde se entrenaba a sus miembros para ser espías que proporcionasen armamento a los revolucionarios de África y los países comunistas del tercer mundo, pero Bout niega que haya integrado ninguna red de espionaje. En contra de sus palabras, los servicios de inteligencia de varios países aseguran que fue traductor de las fuerzas de paz en Angola a finales de la década de los ochenta y que la KGB le destinó en Roma durante cuatro años, hasta el Otoño de las Naciones y la caída del muro de Berlín en 1989.Le vendió armas a guerrillas como las FARC, a gobiernos precarios y a tiranos como Muamar el Gadafi, Mobutu Sese Seko, Charles Ghankay Taylor y los talibanes

Mientras la Unión Soviética se derrumbaba, Bout no perdió el tiempo y se preparó para vender el armamento de más allá del Telón de Acero a los que ya habían sido sus compradores, guerrillas, tiranos y gobiernos precarios de Colombia, Asia y África, como la Alianza del Norte Afgana, contraria a los talibanes, en 1992, y luego a estos últimos cuando tomaron Kabul, la capital, en 1996; Muamar el Gadafi, dictador de Libia durante cuarenta y dos años, difunto desde 2011; el dictador Mobutu Sese Seko del Zaire, hoy la República Democrática del Congo, también fallecido, en 1997; el ex dictador liberiano Charles Ghankay Taylor, primer jefe de estado procesado por crímenes de guerra y de lesa humanidad desde los Juicios de Núremberg contra los nazis entre noviembre de 1945 y octubre de 1946 por un tribunal internacional; Jonas Savimbi, líder rebelde de Angola, muerto violentamente en 2002; y hasta las FARC, la guerrilla colombiana.

viktor boutviktor bout

Alla Potrassova, esposa de Viktor Bout – BBCi.co.uk

El problema con Bout es que también participó en el transporte de fuerzas de paz de Naciones Unidas a Somalia en 1993, de soldados franceses a Ruanda en 1994 y de suministros para el Programa Mundial de Alimentos en África y en Sri Lanka durante 2004, y en algo tan rocambolesco como distintas misiones para la ONU en zonas de catástrofe bélica de Oriente Medio y África donde él mismo había vendido las armas; y como además les fue útil en ocasiones a los estadounidenses, brindándoles aviones para traslados al Pentágono, y a los británicos en Iraq y Afganistán, estos se resistían a permitir su arresto.El 11-S le complicó las cosas a Bout por sus negocios en Afganistán con los talibanes

Pero el error de Bout fue, quizá, no ver ningún inconveniente en meter a Al Qaeda en sus negocios, y eso pudo perderle. Aunque Alla Potrassova, su esposa, contó en el documental The Notorious Mr. Bout, de Tony Gerber y Maxim Pozdorovkin (2013) que los atentados del 11 de Septiembre le complicaron las cosas a Bout por sus negocios en Afganistán con los talibanes, y que el Gobierno de Estados Unidos presionó a sus socios árabes para que rompieran las relaciones comerciales que mantenían.

Habiendo sido millonario desde los veinticinco años de edad y poseyendo un imperio económico ilegal desde los treinta, con una flota de hasta veintiocho aviones de carga de registro y licencia ilegal que no pasaban ninguna inspección y sin ideología política conocida ni miramientos de algún tipo, lo que le permitía vender armas al mejor postor sin que le importase lo más mínimo su causa y las consecuencias de esta, se le encarceló en Tailandia entre 2008 y 2010, después de que agentes estadounidenses le atraparan habiéndose hecho pasar por compradores de armas de las FARC.

viktor boutviktor bout

‘Lord of War’, de Andrew Niccol – Lions Gate Films

Le extraditaron a Estados Unidos, donde fue sentenciado a veinticinco años de cárcel en abril de 2012; ¿los cargos que consideró probados el jurado popular?, conspirar para el asesinato de ciudadanos estadounidenses y despachar armamento a las FARC. El fiscal del juicio le describió como “el traficante de armas número uno en algunos de los conflictos más violentos del mundo”, y fue Peter Hain, el ex secretario de Estado para África de Reino Unido, quien le apodó como a Alfred Nobel en su día la prensa europea por su venta de armas y explosivos: el Mercader de la Muerte, tan apropiado como para aquel.Había sido millonario desde los 25 años y poseía un imperio económico ilegal desde los 30

Bout siempre ha aseverado que es víctima de una manipulación política e inocente, y el Gobierno de Rusia, no os lo perdáis, primero trató de impedir que le extraditaran y, tras el juicio, asegura que el veredicto no es consecuencia de “un examen objetivo de los hechos”, sino de las maniobras del Gobierno estadounidense. Pero Bout ya había sido inmortalizado por Hollywood como el criminal que es con su trasunto libre de la película Lord of War, de Andrew Niccol, en 2005, tres años antes de su arresto. ¿Y qué puede hacer él contra el cine triunfante?

Article source: http://hipertextual.com/2016/02/viktor-bout

Las mejores aplicaciones de la semana (CVI)

  • Doze (Android). Aunque durante los últimos años hemos visto un avance en la autonomía de los smartphones, esta sigue siendo uno de los grandes agujeros negros. No obstante, en el caso de Android, podemos encontrar aplicaciones como Doze que permiten flexibilizar y prolongar parcialmente la autonomía de los dispositivos. Para ello, Doze regula el uso de las redes inalámbricas (Wi-Fi, 3G, 2G, 4G, etc.) que hacen las diferentes aplicaciones que tenemos instaladas. De esta forma, cuando la pantalla del dispositivo está apagada, Doze dificultará el acceso a la red a todas las aplicaciones del sistema, ahorrando así una porción de energía.

  • Article source: http://hipertextual.com/2016/02/mejores-aplicaciones-de-la-semana-cvi

    Twitter presentará timeline ordenado por algoritmo

    Las fuentes no pueden asegurar las intenciones de Twitter con este cambio: bien podría ser un cambio radical y obligatorio o simplemente la opción por defecto que evite el enfado — ya manifestado a través de un hashtag de sus usuarios.

    Un timeline algorítmico sería un arma poderosa para promocionar y elevar el contenido popular en la red social, de esta forma las noticias relevantes de última hora siempre se mostrarían arriba y los usuarios noveles tendrían más facilidad de quedar prendados de la red gracias al contenido. Esto podría solucionar el gran problema de ruido que tiene la red o ser un mejor altavoz para las personalidades.

    Por otra parte, eliminaría parte de su utilidad y encanto como herramienta informativa, al ser Twitter el que ordene la información y no la natural sucesión de noticias o contenido.

    Jack Dorsey, nombrado como CEO indefinido en octubre, siempre dejó claro que haría cambios profundos en Twitter desde su directiva al funcionamiento de la red social.

    BloombergBloomberg

    Bloomberg

    Twitter necesita cambios profundos para revertir la tendencia a la baja que ha hecho a la compañía bajar a mínimos históricos. Un ingeniero de software de la aplicación de Twitter para iOS dejó caer o confirmó — sin pensar que el tuit se difundiría así — los futuros cambios:

    Article source: http://hipertextual.com/2016/02/twitter-timeline-algoritmo

    Reconocimiento facial: una máquina en manos de las grandes empresas

    John Anderton deambulaba por algunas de las calles de Washington D.C. mientras cientos de cámaras estratégicamente colocadas analizaban su estado de ánimo, sus posibles necesidades y, por supuesto, su identidad a través de dispositivos biométricos. ¿Realidad o ficción? Lo que cuenta Minority Report, más allá de la trama futurista y de índole criminal, no es nada descabellado. Y es que, poco a poco, nos estamos acercando a esa dimensión en la que lo que solo era una idea, lanzada por algunos imaginativos guionistas, está tornándose realidad.

    Las pequeñas inversiones que están haciendo las empresas ahora se revertirán en millones en unos añosEn este momento, el número de empresas dedicadas a la generación de tecnología para el millón de futuras aplicaciones de reconocimiento facial crecen como la espuma. Sus aplicaciones, infinitas y muy rentables, le hacen situarse como uno de los sectores más prometedores de aquí a unos años. Y de esto, se están dando cuenta las grandes empresas, tecnológicas en su mayoría. Facebook y Google emplean esta tecnología para ayudarnos a etiquetar las fotos, misma ciencia que muchas cámaras ya están usando para mejorar nuestras fotos. Y Apple, más inclinada a comprar pequeñas empresas pioneras del sector, se hizo con Emotient y, unos meses antes, con Faceshift. Las razones, como siempre, quedan en el imaginario público pero, todo apunta a que tendría una utilidad en la futura implementación de estos sistemas en sus dispositivos y en la creación de videojuegos más realistas.

    En cualquier caso, hasta el momento solo se ha tenido un contacto superficial con esta tecnología. Y sobre todo, un uso muy inocente en el que el usuario ha visto los resultados finales del reconocimiento facial. Pero las fronteras aún están por llegar. Marketing, política, salud, seguridad, audiencias… cualquier sector vale para adaptarse a la “lectura de datos” faciales. Es en ese punto donde nos preguntamos cuál es el límite, dónde entra en conflicto la propiedad privada y, hasta que punto es bueno que las grandes empresas, y partidos políticos, estén invirtiendo millones en tener los primeros desarrollos. Millones, que por otro lado, serán pocos cuando se vean revertidos en beneficios por los millones de datos personalizados que tendrán en su disposición.

     Anton Watman:Shutterstock Anton Watman:Shutterstock

    Anton Watman:Shutterstock

    De la teoría al algoritmo

    Los amantes de la tecnología, y los dedicados a ella, deben reconocer que el reconocimiento facial no nació en ningún laboratorio tecnológico. Fue más bien bajo las manos de un psicólogo especializado en las investigaciones dentro de este campo, lo que le ha valido a esta persona el situarse como una de las cien personas más influyentes del mundo según la revista Time. Paul Ekman empezó en la década de los 50 estudiando los movimientos de las manos y los gestos, para evolucionar en 1965 al terreno de las expresiones faciales y las emociones.

    Ekman determinó que las expresiones faciales son universales y, por lo tanto, convertibles en algoritmosViajes varios por el mundo, incluyendo tribus indígenas, le dieron la clave para llegar a la conclusión de que, como ya había había teorizado Darwin, las expresiones faciales son universales. Tanto que pudo crear la primera herramienta viable para medir objetivamente el movimiento facial. Pensó que, en algún momento, las redes neuronales podrían ser utilizadas para tener medidas faciales basadas ​​en algoritmos y con estos generar información útil. Esos mismos que emplean en Emotient, la empresa que ha comprado Apple, y de la que él forma parte desde su inicio.

    Lo importante en este caso es unas de las últimas investigaciones de Ekman: las expresiones faciales micro. Estas son las que confirman que una persona u otra está mintiendo: lo que dice en palabras puede ser mentira, mientras que su cara es un libro abierto dispuesto a revelar cualquier emoción importante. El arte del engaño pierde toda su razón de ser cuando, incluso antes de decir palabra, ya saben lo que estás pensando y sintiendo. Es aquí donde la tecnología, y las empresas de reconocimiento facial, han hecho especial hincapié y de lo que las grandes corporaciones quieren sacar provecho.

    Filipe Frazao: ShutterstockFilipe Frazao: Shutterstock

    Filipe Frazao: Shutterstock

    La compleja situación de las utilidades

    Que los sistemas de reconocimiento facial tienen grandes aplicaciones positivas es algo que nadie duda. Su implantación como medidas de seguridad a través de los millones de cámaras instaladas en los recintos urbanos, no exentas de polémica, ayudan a las fuerzas de seguridad a identificar rostros a través de millones de datos generados en apenas segundos. Se acabó el patrullar las calles de las ciudades en busca de los “malos”. En el sistema sanitario, imaginemos el caso de un niño asustado por la magnitud del gremio médico, a través de la lectura facial de los pacientes ahorraría horas de deducción intensiva, y sobre todo, posibles fallos humanos. Poniendo el caso de Emotions Research Lab que como nos explica María Pocoví, que podría incluso “ayudar a niños autistas a comunicarse”.

    La lectura facial no solo cambiará la forma en que la política ve a los ciudadanos, también en cómo tendrá que presentarse estaEl sistema financiero, a la hora de emplear los rasgos faciales para acceder a cuentas personales o datos sensibles, dejando de lado la molesta necesidad de tener que llevar tarjetas de crédito y recordar passwords. O incluso, algún caso anecdótico en que el varias comunidades religiosas han empleado Churchix, empresa de reconocimiento facial, para vigilar quién asiste a misa de los domingos o quién decide saltarse la cita; lógicamente sirve para cualquier evento, pero la Iglesia ha sido la más avezada.

    En el lado contrario de la balanza tenemos el campo de la política como otro los potenciales sectores. Las encuestas vía teléfono o mail terminarán pasando a mejor vida, y en su lugar seremos estudiados minuciosamente para saber mucho tiempo antes de los comicios qué vamos a votar. Quizá incluso serán capaces de saber qué vamos a elegir antes de nosotros saberlo lo cual será una ventaja para todos aquellos indecisos. María Pocoví apunta incluso a un cambio de tendencias:

    “Se abre una nueva etapa donde los liderazgos políticos tendrán que construirse teniendo en cuenta las emociones de los ciudadanos.”

    El marketing y la publicidad también serán los más beneficiados, donde no solo se medirán nuestras emociones de una forma mucho más rápida, también será analizado el grado de atención, o distracción, que tenemos en nuestros objetivos.

    visión

    visión

    El poder ilimitado en manos de las grandes empresas

    Todas estas aplicaciones, además de positivas para el ahorro del trabajo manual, tienen algo en común: pérdida de la propiedad de la imagen de forma indirecta. Si bien, desde Emotions Research Lab se apunta a que “todo se realiza con el consentimiento de los participantes”, aunque hay que recordar que son estudios de laboratorio que lejos quedan de los futuros usos. Refiriéndose al global del mercado mencionan que hay que ser positivos y confiar en el buen uso de estas tecnologías.

    El reconocimiento facial está controlado por la Ley de Protección de DatosSin embargo, es aquí donde entra el conflicto de intereses: ¿privacidad o seguridad? El manejo de todo este volumen de datos resulta altamente atractivo para la publicidad dirigida, que al final revierte en el negocio de estas grandes tecnológicas con un manejo desproporcionado de datos que, aunque bien intencionadamente usados, buscan subir beneficios e incitar a nuestro consumo masivo siendo muy sencillo hacer lecturas sin consentimiento. Seríamos víctimas de nuestros propios gustos y sentimientos. Y después de todo, el big data, aunque controlado por los grandes, no tiene por qué estar generado por ellos.

    En este caso, son los propios sistemas de leyes los que ponen las reglas del juego, que según nos comenta Sergio Carrasco, “vienen regulados por la protección de datos. Aunque no se hable de una tecnología concreta, la ventaja que tenemos es que al final todo va hacia el tratamiento de datos personales“. Además, de forma preliminar, la NSA (Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos) ha argumentado que, de momento, no hay nada ilegal en el uso de estos sistemas.

    Pero, no es algo físico o material que se pueda controlar, por tanto, ¿quién puede enterarse de una lectura de datos faciales que van a para a una gran base de datos creando algoritmos?

    Article source: http://hipertextual.com/2016/02/reconocimiento-facial